Lunes, 20 de Noviembre de 2017 Actualizado: 01:22 h.
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La guerra no tiene rostro de mujer

Svetlana Alexievich
Svetlana Alexievich

Javier P. VELASCO

Nunca la guerra se había recordado de una manera más dramática y humana. Svetlana Alexievich (Bielorrusia, 1948). Obra de cabecera de una periodista que recoge infinidad de testimonios de mujeres rusas que participaron en la II Guerra Mundial. Los testimonios comprenden desde la invasión nazi de Rusia (la famosa “operación Barbarrosa”) hasta el posterior contraataque que lleva a los ejércitos soviéticos a la toma de Berlín, dando por finalizada la IIGM en Europa.

 

Conmovedor trabajo periodístico consistente en la recopilación de testimonios de mujeres que vivieron la horrible experiencia de sufrir la ocupación nazi en su propia país. Es una auténtica crónica de sentimientos, vivencias, alegrías, dramas inimaginables. Todo ello contado por las propias protagonistas que en el otoño de sus días, hablan por primera vez de sus recuerdos. En la Unión Soviética, hasta la caída del Muro de Berlín (1989) era imposible que alguien se atreviera a hablar de sus recuerdos en la guerra, y mucho menos que estos fueras divulgados.

 

Todo ello desde la perspectiva de la mujer. La gran mayoría sirvieron en el Ejército Rojo como enfermeras y personal sanitario, pero hubo muchas también que lo hicieron en infantería y artillería.

 

Una obra que no es solo para mujeres, una obra que te enseña y te emociona, que te transmite el valor de las pequeñas cosas, el valor de los sentimientos, la camaradería. El no entender cómo los nazis han venido a quitarles lo poco que tienen; no lo entendían, cuando han contraatacado y han entrado en Alemania, han visto sus preciosas casas, sus visillos en las ventanas, flores en el jardín, lozas y vajillas de porcelana. Ellos, en la Rusia de Stalin, no tenían nada de eso. ¿Por qué les envidiaban?

 

Algunos testimonios no pueden ni siquiera finalizar debido a la emoción de las protagonistas al narrarlos. Otros sorprenden por lo detallados; y la mayoría conmueven, conmueven desde lo más profundo del corazón.

 

Este libro, auténtica joya de la literatura en general, y del periodismo en particular, fue uno de los principales por los que le valío a Svetlana Alexievich el Premio Nobel de Literatura en 2015, y es una obra que en España ha pasado bastante desapercibida. Sólo se han editado dos título, del que les hablo y “Voces de Chernóbil”.