Sábado, 25 de Noviembre de 2017 Actualizado: 03:14 h.
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ELENA O'GRADY RUEDA

IMPUESTO AL SOL ¿AÚN NO SABES DE QUÉ SE TRATA?

El impuesto al sol en el punto de mira 

Qué es el impuesto al sol
Qué es el impuesto al sol

El gobierno español, por si no estuviera ya en el punto de mira del resto del mundo por asuntos de corrupción, ha vuelto a salir a la palestra con el escabroso asunto del “impuesto al sol”.

 

Desde hace varios años, organizaciones ecologistas, expertos y nosotros mismos, hemos comprobado cómo nuestras facturas relacionadas con la energía eléctrica, han subido de una manera desorbitada, y es por ello, junto a la conciencia social de buscar nuevas alternativas energéticas menos dañinas para el medio ambiente, muchos se han sumado a la experiencia del autoconsumo en estos términos. De esta manera, los usuarios podían tener placas instaladas en sus casas o edificios que generasen su propia electricidad.

El problema de esto, según el ex ministro de Industria, Jose Manuel Soria, es que estas placas están, a su vez, conectadas a la red para cubrir sus necesidades cuando lo precisen, por lo que, a su manera de ver, están consumiendo energía gratis.

 

Sin embargo, lo que parece obvio y de sentido común, se desmonta en cuanto se investiga un poco más a fondo sobre la veracidad en sus palabras.

Con esta medida, todo lo que genere la instalación fotovoltaica de autoconsumo, se regala, literalmente, a la compañía eléctrica, pues en lugar de proponer que se pague sólo cuando los consumidores necesiten conectarla a la red (bien porque no hace sol o cualquier explicación similar), se pretende que se pague siempre.

 

¿Cuánto va a costar?

 

Como cabía suponer, la “broma” no va a salir barata.

Los consumidores residenciales tendrán que pagar casi once euros por kW de potencia al año, y en el caso de las instalaciones industriales, abonarán esos once euros por kW más un peaje variable asociado al coste de energía.

 

¿A quién beneficia?

 

Una vez más, el ciudadano de a pie, pierde. Y es que, según Facua, la organización de defensa de los derechos de los consumidores, “las grandes compañías eléctricas imponen sus intereses sobre los de los consumidores, a quienes perjudican de forma grave su economía” y recuerda la subida de la luz de hasta un 74,93% en los últimos diez años.

Las eléctricas hicieron inversiones en plantas de producción que usan el gas para obtener electricidad. Estas plantas deberían estar trabajando unas 6.000 horas al año, y debido a la crisis, han bajado su rendimiento a una media de 1.000 horas.

Sin embargo, si se permitiera el autoconsumo de manera controlada, estas horas podrían pasar a 100, por lo que sus inversiones se verían perjudicadas, explica Mario Sánchez Herrero, fundador de ECOO.

 

La noticia ha tenido tal repercusión a nivel mundial, que, desde la revista Forbes, las críticas no se han hecho esperar.

La especialista en fiscalidad de Forbes, Kelly Phillips Erb, ha ridiculizado en un artículo a nuestro ejecutivo, poniendo de manifiesto su ineficacia e ineptitud ante la ocurrencia de un impuesto al sol, puesto que España es una de los países con más horas de sol del mundo y, como es lógico, se ha impulsado la energía solar hasta ser una de las primeras naciones mundiales en capacidad fotovoltaica instalada. “Parece que un día, los miembros del gobierno se quedaron sin ideas, miraron al cielo y dijeron: ¡Vamos a poner un impuesto al sol!” Ha añadido Phillips Erb.

 

Sea como sea, parece que, de nuevo, nos encontramos con el poder y la tiranía del grande frente a la impotencia del pequeño.

 

¿Lograrán su objetivo en esta ocasión?